Con la llegada del calor, tu jardín entra en su etapa más exigente del año. Y es que las temperaturas suben, la evaporación del agua se dispara y las plantas empiezan a demandar mucho más de lo habitual. Por lo tanto, si la pauta de riego no se ajusta a tiempo, el resultado es el estrés hídrico: un estado de deshidratación que debilita la estructura vegetal, frena el crecimiento y, en los casos más graves, puede acabar con las plantas. Para evitarlo, desde Grupo Edén, tus especialistas en sistemas de riego y mantenimiento de jardines en Pontevedra, te contamos cómo afrontar el verano con el riego bien calibrado.
El error más frecuente: regar más, no mejor
Cuando sube el termómetro, el instinto es aumentar la frecuencia de riego. Pero la clave no está en regar más veces, sino en regar con mayor profundidad y en el momento adecuado. Lo recomendable es regar cada 2-3 días con una duración suficiente para que el agua llegue bien a las raíces.
El mejor momento del día para regar en verano
El horario del riego es tan importante como la cantidad de agua. De hecho, regar a mediodía es uno de los errores más habituales: con el sol en su punto más alto, gran parte del agua se evapora antes de llegar al suelo, y las gotas que quedan sobre las hojas pueden actuar como lupa y provocar quemaduras.
Así pues, los momentos más eficientes son la primera hora de la mañana, entre las 6:00 y las 9:00 h, cuando el agua tiene tiempo de penetrar antes de que el calor sea intenso, o al atardecer, después de las 19:00 h, cuando la evaporación es mínima.
¿Cuál es la frecuencia correcta? Nuestros jardineros en Pontevedra te lo dirán
La frecuencia de riego no responde a una fórmula universal: varía según el tipo de planta, el tipo de suelo y la exposición solar. Para el césped natural, se recomienda regar entre 20 y 30 minutos por sesión, asegurando una penetración suficiente sin encharcar el terreno. No obstante, ante la duda, nuestros especialistas en mantenimiento de jardines en Pontevedra pueden analizar el tuyo y darte recomendaciones personalizadas.
Técnicas que ayudan a conservar la humedad
Más allá del riego, hay soluciones que reducen el estrés hídrico de forma significativa:
- Acolchado o mulching: cubrir el suelo con corteza u otros materiales orgánicos reduce la evaporación y ayuda a mantener la humedad.
- Sistemas de riego por goteo: suministran el agua directamente a la raíz y minimizan las pérdidas por evaporación.
- Sensores de humedad: permiten programar el riego automático según las necesidades reales del suelo, evitando tanto el déficit como el exceso.
Instalamos en tu jardín el mejor sistema de riego de Pontevedra
Para asegurarte de que tu jardín siempre recibe la cantidad de agua adecuada, además de confiar en un buen servicio de mantenimiento, puedes contactar con nosotros y preguntarnos por nuestros sistemas de riego, ¡son la solución perfecta que buscas!